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LA MUSICA (NUESTRA CRÍTICA)




“Pasión”


Hay una sala en el teatro "La comedia", donde se fusionan el espacio escénico con la propia obra. Recordando las últimas obras que vi en él, me dio la sensación de que esta característica es buscada. Por esto resulta que "La música" es ideal para este lugar, y viceversa, ya que se aprovecha al máximo esta posibilidad.

Está de más decirles, que por supuesto, la puesta de Graciela Pereyra me gustó muchísimo; logrando darle a la pieza un aire de ensoñación y una ambientación ideal para la dramaturgia.
La obra es de nada menos que Marguerite Duras, gran novelista, guionista y directora francesa, quien nos trajo la excelente novela y posterior película, "El amante", dirigida por Jean-Jacques Annaud, de visión obligada cada vez que aparece en televisión.

En esta pieza también se retratan los amores cruzados, los desengaños, las promesas no cumplidas y por supuesto los amantes, eso (entre otras cosas) me gusta de esta dramaturga, la coherencia en sus relatos.

Bajo el entrenamiento actoral de Lili Popovich, los dos actores logran una conexión impecable, sumamente sentida. Débora Longobardi es de una sutileza y dicción perfectas, su presencia escénica en la obra es llamativa; cabe aclarar que la sala es muy pequeña y que los actores estarían casi susurrando en nuestros oídos. Ulises Puiggrós es de una estética como las de antes, esto es una característica positiva, de esos actores que destellaban magnetismo. Ulises lo utiliza muy bien y su decir es pausado, lo que evidentemente marca una guía de Lili en sus performances.

Nos encontramos en el hall de un hotel, Ann Marie y Michael se encuentran para, de cierta manera, despedirse. Ambos estaban casados pero la infidelidad marcó el final de ésta pareja, ambos se debían esta despedida, pero aún no está dicha la última palabra.
"La música" es una pieza para escuchar, si me permiten el juego de palabras, para seguir muy atento; es de esas por las que uno pasa y se queda porque algo lo llama. Una poética dramaturgia, con unos delicados actores, Graciela Pereyra logró crear el clima perfecto para la pieza y que la Sra. Duras seguro aceptaría, son algunos de los elementos que invitan a no perderse esta pequeña joya.

GUSTAVO MARTIN SCUDERI
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