Enviar
Red Teatral
locos por los musicales

Categorias


Noticias

Criticas

ESTO ES MAGIA




El espectáculo conducido por Carlos Serrate y Ana Mayoral llega al teatro Maravillas


La compañía de Magia creada por Carlos Serrate, en la que no sólo participa ya su ayudante habitual, su esposa Ana Mayoral, sino que engloba prácticamente a toda su familia, llegó a finales del pasado noviembre al Teatro Maravillas de Madrid.

El mago zaragozano presenta, esta vez, un espectáculo para toda la familia. Prueba de ello son la cantidad de niños que, junto con sus padres, ocupan la sala en cada una de las representaciones.

Un escenario pequeño, prácticamente reducido a su proscenio por un telón negro (los problemas típicos de compartir teatro con una producción más grande, en este caso, “Misterioso asesinato en Manhattan”, cuyos decorados y atrezzo se entreven por los huecos de las cortinas), una luna pintada de brillante purpurina apoyada en la parte derecha y enseres mágicos varios distribuidos por la escena.

El espectáculo comienza con una danza: un par de bailarinas muy jóvenes, ataviadas con vestimentas orientales, van introduciendo al espectador en el mundo mágico que el mago va a mostrar después. Seguidamente, aparece el mago, compartiendo con el público asistente una definición de Magia. A continuación, realiza su primer “truco”, ayudado por Ana Mayoral. Poco a poco, van sucediéndose bailes, prestidigitaciones y subidas del público al escenario para ayudar al mago, y así pasa la hora y media que dura la función en un segundo, como si fuera cosa de Magia. Cada “truco” presentado por Carlos Serrate se acoge con una tromba de aplausos, aunque la mayoría de las veces, el público queda tan sorprendido que ni siquiera toma aire, y ésta se retrasa unos segundos.

Me resisto a utilizar la palabra truco sin comillas porque en realidad da la impresión de estar presenciando Magia, de que Carlos Serrate está desafiando verdaderamente las leyes de la naturaleza con su actuación. Si me obligaran a quedarme sólo con un “truco” del espectáculo, dejaría de escribir ahora mismo. Desde meter una baraja de cartas en un globo ya inflado, guardar a su ayudante en una caja grande y reducirla poco a poco hasta que el público se da cuenta de que ella ya no puede estar dentro, o dividirla de manera que la estancia de una persona dentro de la caja sea imposible, pero aun así, podamos ver asomar por la chimenea un brazo vivo que saluda, hasta que su hija de siete años se cambie de vestido en dos segundos escondiéndola tras una bandera de colores. Impresiona de forma especial el último “truco”, que deja a un durmiente Pierrot prácticamente levitando en el aire, paralelamente al suelo, apoyado en una escoba con un solo brazo.

El espectáculo se merece un notable alto por la calidad de los “trucos”. Carlos Serrate muestra una profesionalidad impresionante y el espectáculo es bastante dinámico, alternando actuaciones de la compañía con colaboraciones del público solicitadas por el mago, si bien algunas partes pueden llegar a hacerse ligeramente pesadas.


Esmeralda López Muñoz

google+