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LOS NADADORES




RedTeatral dialogó con la autora de la obra….


Red Teatral dialogó con Laura Santos autora de la obra “Los nadadores” que estrena este miércoles 7 de noviembre en el Teatro Zelaya del Abasto. En esta entrevista conocemos más detalles de su forma de ver el teatro, el lenguaje audiovisual y la sonoridad en los espectáculos. “Los nadadores” presenta una visión personal sobre de la autora sobre la ruralidad, presente en sus anteriores trabajos.

-REDTEARTRAL:
¿Qué representa esta obra entre tus diversos proyectos?

-LAURA SANTOS:
“Los nadadores” es una obra que dialoga con otras disciplinas, el lenguaje audiovisual y la música, de una manera más decidida y consciente, generando un tejido que se fue armando y desarmando en paralelo. Tuvimos otras modalidades de trabajo, viajamos al interior y realizamos jornadas de rodaje con los actores. Existieron instancias de mucha prueba y ensayos en los que podíamos discutir sobre cómo generar una expansión de la escena con las visuales y no un simple relleno.
Por otro lado, representa para mí una posición política en relación a la situación de los pueblos en la provincia de Buenos Aires y en el país. La promesa de federalismo es prácticamente una mentira como todo lo que estamos viviendo actualmente. Los pueblos se van muriendo mientras las capitales y sobre todo la ciudad de Buenos Aires, colapsa. No hay políticas concretas pensadas para esta problemática. Sin embargo, las personas que viven en estos lugares pequeños, se están ocupando. Algunos lugares tienen 14 habitantes o menos. Es muy impresionante recorrerlos. En nuestro scouting y selección pudimos generar encuentros por fuera de lo escénico que re-significan todo.
En estos pueblos de pocos habitantes, es donde se mueve la obra. En “Los nadadores” un pequeño mundo cuestiona un todo que está podrido. Zelaya, el espacio en el que se representa la obra, tiene un sistema diferente de funcionamiento. Las obras o los acontecimientos que ahí transcurren están intervenidos por ese espacio, por ese jardín, por los gatos, el limonero, la cabaña, la pileta. Tuvimos la suerte de ensayar ahí la mayor parte del tiempo. Ese clima, aparece en la obra, un lugar que está dentro de la ciudad, pero que es atípico. El mundo de la obra es, también, un lugar atípico dentro de un sistema difícil.

-RT:
¿Qué desafío representó elegir el elenco y trasladar el texto a escena?

-LS:
Con la Compañía Cabeza del Buey, venimos trabajando desde el 2013. Y si bien va mutando, en función de los proyectos, hay una comprensión cada vez más clara de la poética. El elenco, el equipo y el espacio no podrían ser mejor. Con varios no habíamos trabajado todavía pero ya teníamos toda la intención de hacerlo. Fue muy veloz, en ese sentido, el armado del grupo.
Con el texto fue más complejo. Esta es un obra que comencé a escribir después de mi ópera prima “Haya” en 2014. Pero en el medio sucedieron cosas que lo fueron modificando, abandonando, recuperando y vuelta a modificar. Eso, en soledad con el texto, pero luego con los ensayos y con la intervención de las otras variables -música y video- la estructura siguió modificándose hasta dos semanas antes de estrenar.

-RT:
¿Cómo describirías la escena actual porteña y qué lugar ocupa “Los nadadores” en esa descripción?

-LS:
Es un panorama bastante complejo el que estamos atravesando. Es un momento de total retroceso de las políticas públicas y culturales. Hacer teatro, en esta coyuntura es casi es un acto de rebeldía y valentía. Hay prácticas escénicas que reaccionan de diferente manera. Por un lado, existe una gran resistencia y comunión frente al desmantelamiento general. Algunas personas que trabajan dentro de las instituciones expresan su disconformidad o rechazo a estas políticas culturales.
En paralelo al desmantelamiento los colectivos de mujeres empezaron a organizarse y reclamar los espacios que durante muchísimo tiempo les fue negado o no reconocido, dentro del circuito. Esto es un punto muy fuerte de los últimos años y, a mi parecer, está cambiando también la escena. Se discute fuertemente sobre el lugar de las dramaturgas, las directoras, bailarinas, artistas audiovisuales en el circuito oficial y público. Hay una gran cantidad de producciones y mucha dedicación. Aparecen algunas otras entidades a completar algunos vacíos. Pero las políticas culturales son, en general, un retroceso.
En este panorama cultural, donde el consumo fragmentario manda, no es casual que propuestas como Microteatro que implican, por un lado -y no menor-, un ingreso concreto para los artistas que trabajan ahí, y por otro, cierta liviandad en el procesamiento de los materiales hayan generado un “éxito” tan grande. A través del marketing y la comunicación lograron capturar otro tipo de público que no asiste a las salas independientes. Es bastante representativo del momento. Actualmente, en mi caso, estoy muy atenta a las obras de teatro documental, que si bien no es un formato estrictamente nuevo, otros artistas lo están visitando y repensando.

Noticia completa:

Los habitantes de un pueblo abandonado tenían un fin: volver a poblarlo. Pero su estrategia se verá frustrada cuando tres nadadores se ahoguen en el arroyo que lo atraviesa desde una punta a la otra, dejando una huella fantasmal y trágica que habrá que superar. Será recién entonces cuando cada uno de sus moradores podrán volver a las manías que cultivaron a lo largo de estos años: desde el registro de su propia historia en fichas escritas a mano, hasta la conservación de objetos de intercambio sin ninguna utilidad específica.

Combinando el lenguaje teatral con el audiovisual, y la intervención sonora en vivo, Laura Santos -actriz, directora y dramaturga oriunda de Bolívar, provincia de Buenos Aires – retoma - luego de Haya, su obra anterior - las desventuras de la vida suburbana como gesto poético para la creación dramatúrgica y la puesta en escena de este trabajo.

Los Nadadores no concluye en ser una pieza que tome como eje la situación de los pueblos que por diferentes motivos han sido abandonados en nuestro país, sino que encuentra en esa motivación socio-política, el eje de su proyecto de experimentación escénica.

Con Julieta Caputo, Juan Castiglione, Eduardo Ferrer, Antonella Saldicco, Paula Staffolani, Gianluca Zonzini y María Villar

Ficha Técnica:
Locutor Español: Jesús Villegas
Voz en off de Nadadores: Mariano Sayavedra, Marcelo Mininno, Juan Bianco
Visuales, Diseño y Fotografías: Ian Kornfeld
Cámara: Ian Kornfeld & Laura Santos
Música original: Eduardo Ferrer
Luces y Espacio: Agnese Lozupone
Vestuario: Lara Gaudini
Realización de escenografía: Santiago Rey
Realizadora de vestuario: Belén Rubio
Técnico de sonido: Facundo Goméz
Grabación en estudio: Franco Antonelli
Mezcla de canciones: Eduardo Ferrer & Ian Kornfeld
Asistencia de dirección: Julia Perette
Producción en Bolívar: Laura López
Producción: Rodrigo Pérez
Texto y dirección: Laura Santos

Únicas 8 Funciones. En Noviembre 2018: miércoles 7, 14, 21 y 28 a las 21,00 hs.
En Diciembre: miércoles 5 y 12 y Sábados 1 y 8 a las 21.00 hs, en el Teatro ZELAYA, Zelaya 3134, Abasto-CABA.

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