Enviar
Red Teatral
locos por los musicales

Categorias


Noticias

Criticas

REJAS DE ORO




Una revisión de Chicago, el musical (Madrid)


El 16 de Febrero de 1999, el antaño único templo del teatro musical madrileño, que había acogido en su escenario montajes como Los Miserables (nos referimos, claro está, al teatro Nuevo Apolo), abrió sus puertas a una nueva producción, llamada a convertirse en referencia para los montajes venideros en el terreno (por aquel entonces, poco fértil) del teatro musical en España.

Chicago derribó las rejas del penal de Cook, y permitió a miles de espectadores disfrutar con el buen hacer de las terribles asesinas de hombres, de toda la prensa mediática que las rodeaba, y de los abogados corruptos que las defendían, escribiendo una brillante página, con letras de oro, en la historia del teatro (no ya solo musical) español.

Este viejo musical, nacido en 1975 de la mano del maestro Bob Fosse, con partitura de John Kander, y letras de Fred Ebb, fue perfectamente adaptado y dirigido por Ricard Reguant (que no supo mantener su éxito en posteriores montajes) para su puesta de largo en España, logrando una producción de considerable mérito para lo que, por aquel entonces, se podía ver en los escenarios madrileños.

Una histriónica, dramática, compulsiva, cómica y, siempre perfecta Angels Gonyalons (Velma Kelly), compartía protagonismo (y altas dosis de mala leche) con una cándida, sexy, inocente, malvada y, como su compañera, perfecta, Mar Regueras (Roxie Hart) en pos del protagonismo de la prensa de Chicago. Secundando a estas dos obras maestras vivientes de la interpretación (y rozando el sobresaliente, sin duda alguna), encontrábamos a un sarcástico y sinvergüenza Joan Crosas (Billy Flint), a una canalla y maternal Lia Uyá (Mama Morton), o a un ingenuo y entrañable Juan Carlos Martín (Amos Hart). El resto del milagro lo completaba un vigoroso, enérgico y, en todos los casos, bien parecido, ensemble, que acompañaba con fugaces interpretaciones y matemático “clump” al desarrollo de la obra.

Disfrutar de las dos horas de representación de Chicago, suponía sumergirse en un torbellino de jazz, alcohol, asesinatos y cierta ironía mal sana e irreverente que convertía cada acto en una orgía, en definitiva, de teatro bien hecho, comenzando por sus protagonistas, pasando por su dirección, y terminando por una propuesta escénica que, de simple, se hacía efectiva ante el texto magno que estaba cobrando vida ante los ojos de un respetable, puesto en pie cada noche, en honor de sus alegres asesinas.

El éxito se mantuvo durante una temporada, y continuó en el Teatro Tívoli de Barcelona durante unos meses más, regresando, después, a las tierras madrileñas durante un corto periodo de tiempo más, y con un elenco protagonista diferente. De su recuerdo, de los últimos aplausos, aún se oye hablar por la Villa y Corte. Difícil de superar tanta magia envenenada de ironía y sarcasmo, imposible volver a romper unas rejas tan doradas, una cuarta pared tan bien destruida, a base de teatro.

LO MEJOR:
-Todo el elenco.
-La puesta en escena.
-Las coreografías.

LO PEOR:
-Que ya no esté en cartel.

CALIFICACIÓN FINAL: 5/5 ABSOLUTAMENTE IMPRESCINDIBLE

google+

-->
Vuelos, Hoteles, Vacaciones - www.rumbo.es Buscar vuelo
Origen
Fecha de salida Adultos
Destino
Fecha de regreso Niños
BUSCADOR DE VUELOS